Los nuevos estándares de sustentabilidad de Chile y el impacto en los lácteos

La prestigiosa publicación Dairy Global destaca el trabajo en sustentabilidad que están desarrollando los productores lecheros chilenos a través de la certificación de sustentabilidad de predios lecheros.

 

Chile quiere avanzar hacia una producción de leche más sostenible. Por ello, el Ministerio de Agricultura de este país junto con el Consorcio Lechero y con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), desarrollaron estándares de sustentabilidad basados ​​en las mejores prácticas para los productores lecheros. Para más detalles, la investigadora Ana Strappini entrevistó a Natalie Jones, Coordinadora del Área de Sustentabilidad del Consorcio Lácteo.

 

 

¿Cómo surgió la idea de desarrollar estándares de sostenibilidad para el sector lácteo?

Cuando el Ministerio de Agricultura nos invitó a participar del programa ¨Chile Origen Consciente ‘, que busca posicionar a Chile como un país productor de alimentos de manera sustentable a través de un sello nacional y la construcción de normas sectoriales, lo consideramos como una gran oportunidad para el sector. Como Consorcio Lechero , estamos comprometidos con promover el desarrollo sostenible del sector lácteo y sabemos que es necesario avanzar en la implementación de prácticas sostenibles y también poder demostrarlo a nuestros consumidores de manera objetiva y transparente.

¿Qué es el Estándar de Sustentabilidad para Predios Lecheros Chilenos?

El Estándar de Sustentabilidad es una herramienta de gestión para el sector lácteo, que identifica buenas prácticas y acciones para hacer más sustentables los procesos, contribuyendo positivamente en las áreas económica, social y ambiental a través de 10 temas prioritarios: suelo, bienestar y salud animal, agua, emisiones de gases de efecto invernadero y energía, residuos, biodiversidad, gestión económica de la explotación, entorno social y condiciones laborales, comunidades locales, calidad y seguridad de la leche.

¿Qué dificultades encontró durante el desarrollo e implementación del programa?

La principal dificultad fue acordar con los productores lecheros medidas que fueran factibles para ellos y que pudieran verificarse objetivamente.

¿Cuáles son los beneficios para un productor lechero chileno al certificarse en sustentabilidad?

El primero es poder reconocer lo que hacen bien. Hay mucho de lo que ya están haciendo los productores chilenos que es positivo pero que los consumidores desconocen. Sin embargo, sabemos que también hay espacio para seguir mejorando, y este estándar, tal como está diseñado, nos permite brindar una forma para que los productores avancen en la sustentabilidad. Además, creemos que una certificación creíble como esta también nos permitirá demostrar objetivamente dónde están nuestros esfuerzos y en qué estamos trabajando, ya que este estándar está certificado por un organismo estatal. También es una herramienta que reconoce el esfuerzo realizado por los productores de leche para cumplir con los requisitos de la certificación vigente (llamada PABCO), que está enfocada en la seguridad sanitaria, al darles un punto de partida adicional.

Esto se hace de manera flexible, ya que le permite al productor lechero elegir, entre el total de acciones, aquellas que mejor se adapten a sus temas de interés, sistema de producción y nivel de avance para sumar los puntos necesarios para ser certificado. Y finalmente, en la primera etapa, el productor que voluntariamente esté disponible para certificarse contará con apoyo técnico durante el proceso de preparación para la certificación.

¿Podría explicar brevemente el sistema de puntuación?

El estándar cuenta con 156 acciones que fueron clasificadas en 4 niveles:

  1. Básico
  2. Inicial
  3. Intermedio
  4. Avanzado

Cada nivel tiene una puntuación diferente dependiendo de la factibilidad de implementar la acción y el nivel de impacto que tiene en la sostenibilidad de la finca. De esta forma, todos los productores, independientemente de su tamaño o sistema de producción, podrían acceder a uno de los niveles de certificación. Es decir, no es lo mismo instalar un sistema de biodigestor en la fosa de purines (acción avanzada), que poner señales en la sala de ordeño (acción inicial).

Así, los productores lecheros pueden elegir las acciones que les sean factibles, que se apliquen a su sistema de producción (pastoreo o en estabulación) y a su nivel de avance (productor con 1500 vacas en ordeño o pequeña agricultura familiar) para sumar puntos y acceder a uno de los 3 niveles de certificación (250 puntos = 1 año, 350 puntos = 2 años y 450 puntos = 3 años).

¿Cuál ha sido la reacción de los productores hasta el momento ante la implementación de la norma?

Al principio, como en todo proceso nuevo, hubo algunas dudas, pero como estamos haciendo este proceso con ellos y con el apoyo de las empresas procesadoras, rápidamente se dieron cuenta de los beneficios de participar y que, a pesar del esfuerzo que requiere, es posible lograrlo.

¿Cuáles son los temas/acciones que, en su opinión, son más urgentes de llevar a cabo en Chile y que deberían priorizarse (dimensiones sociales, ambientales, económicas)?

Tras el proceso de autoevaluación, observamos que se ha avanzado mucho en temas como calidad e inocuidad y bienestar animal, mientras que hemos avanzado menos en gestión del agua (principalmente por el bajo número de hectáreas regadas) y biodiversidad.

A la fecha, ¿cuántos productores ya han logrado una certificación?

Actualmente nos encontramos en una fase piloto en la que participan más de 180 fincas junto con los asesores técnicos de las plantas de proceso y otras organizaciones de productores interesadas. Estas fincas ya cuentan con una autoevaluación y tenemos una idea muy cercana de cuáles son las principales fortalezas y brechas de los productores lecheros con respecto a esta norma. Actualmente estamos trabajando con los asesores técnicos en la estrategia para apoyar a los productores a certificarse a fin de año, que es nuestra meta. Si bien aún no tenemos un objetivo de cobertura definido, mirando la experiencia de otros países, aspiramos a tener para 2030, al menos el 70% de los productores que suministran leche a las empresas procesadoras socias del Consorcio Lechero, aproximadamente 1.800 productores de leche.

¿Hay otros países de América Latina que tengan programas nacionales de este tipo?

Sabemos que algunas empresas internacionales con operaciones en América Latina tienen un modelo similar para promover la implementación de prácticas sostenibles. Sin embargo, el sector lácteo chileno es el primero en adoptarlo como estrategia nacional para avanzar en este tema.

La entrevista está disponible en https://www.dairyglobal.net/dairy/milking/chiles-new-sustainability-standards-and-the-impact-on-dairy/

 

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