Energía

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Los sistemas de producción lechera utilizan importantes cantidades de energía, en forma de electricidad o mediante el consumo de combustibles fósiles. Este consumo de energía a su vez tiene un efecto en la producción de dióxido de carbono, el cual contribuye a la acumulación de gases de efecto invernadero e incrementa la huella de carbono de la producción lechera.

La energía se usa en forma directa y en forma indirecta. Directa mediante las movilización de maquinaria al interior del predio por ejemplo, e indirecta mediante el transporte de insumos desde fuera del predio hacia el interior. Además se puede hacer una distinción entre la energía que se utiliza al interior del predio, para la producción de alimento y de leche, y la energía que se usa en actividades externas al predio, principalmente durante el procesamiento y el empaque de la leche, representando los gastos productivos (al interior del predio) un 40 % del gasto, y las otras actividades un 20%. Las labores de limpieza por otro lado consumen cerca de un 10% de la energía invertida en el ciclo productivo, y la estructura y maquinarias utilizadas representan al 30% de energía restante.

El mayor gasto de energía no renovable ocurre durante la ordeña y luego durante el almacenamiento de la leche, formando así parte del consumo eléctrico que puede llegar a ser un 25% del gasto energético no renovable en el proceso de producción. Se utiliza electricidad para calentar el agua, para bombear la leche, para enfriarla, para extraerla y para la iluminación de las construcciones. El empleo de combustible para generar energía para el riego de los cultivos y/o praderas también es un costo importante en los sistemas lecheros, representando un 15% del consumo.

Hay dos opciones que podrían contribuir a la disminución de estos gastos. Por un lado se puede buscar reducir el consumo, utilizando construcciones o equipos que ocupen la energía de manera más eficiente durante el proceso de ordeña por ejemplo, con la seguridad de que estos elementos funcionan correctamente (sin goteras, calibrados correctamente, o utilizando recuperadores de calor y bombas de velocidad variable, entre otros equipos que están siendo utilizados actualmente en lecherías del Sur de Chile), y por otro lado se podrían buscar energías alternativas que, económicamente, sean más convenientes, a pesar de que su utilización no asegura la disminución de los gastos.

Existe la posibilidad de utilizar nuevas estrategias para generar electricidad o energía, como los sistemas eólicos que utilizan el viento para generar energía, los paneles solares que recolectan la energía del sol, los biodigestores que pueden utilizar el metano que se genera desde el estiércol, el biodiesel que es una fuente natural y renovable de combustible, entre muchas otras alternativas. Puede ser que estos métodos no reduzcan el uso de energía, pero varios de ellos reducen la emisión de gases de efecto invernadero y, eventualmente, podrían significar una reducción de los costos.

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Figura n° 1: Biodigestor (Presentación “Manejo y utilización de purines de lecherías”)

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Figura n° 2: Turbina de viento (Documento de interés “Factores medioambientales en lecherías”, Capítulo 4)

Una disminución en el uso de energía puede significar grandes beneficios para el negocio. Considerando que el costo de la energía aumenta cada vez más, una mayor eficiencia en la utilización de energía podría significar menos gastos por consumo, y por ende, menos costos de producción.

  Referencias:
-International Dairy Federation Bulletin No. 436/2009.Environmental/Ecological Impact of the Dairy Sector: Literature review on dairy products for an inventory of key issues – List of environmental initiatives and influences on the dairy sector.
-International Dairy Federation Bulletin No. 443/2010. Environmental issues at dairy farm level.