Conservación de forraje

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El objetivo de la conservación de forrajes es asegurar la alimentación regular y continua de los animales cosechando y almacenando el excedente de forraje producido en la época de crecimiento activo de la pradera, o a través de cultivos forrajeros expresamente producidos para ese fin, para su posterior distribución en los períodos de escasez.

Sólo con un material de buena calidad, se conseguirá un forraje conservado satisfactorio, siempre que el proceso sea llevado a cabo adecuadamente. Esto se debe a que el proceso de conservación de los forrajes presenta pérdidas de masa vegetal y, consecuentemente, un deterioro del valor nutritivo.

En Chile, las dos formas más extendidas de conservación de forraje son la henificación y el ensilado:

Henificación 

El heno se define como aquel forraje que está lo suficientemente seco  para almacenarse, sin tener problemas de descomposición, en un área protegida de la humedad.

La henificación se basa en detener los procesos biológicos del  forraje fresco y suspender la acción de los microorganismos, a través de la deshidratación. Para esto se debe es evaporar el agua de la planta, lo más rápido posible, de tal forma de minimizar las pérdidas del forraje, bajando desde un 80 a 85% de humedad inicial del forraje hasta un 18 a 25%, lo que debe ser logrado en el menor tiempo posible.

El método más corriente para deshidratar el forraje consiste en exponer la planta segada al sol en el potrero, por un período de tiempo variable, según las condiciones climáticas.

Entre los factores que determinan la calidad del heno, destacan:

-          La composición botánica y el estado de madurez de la pradera al momento de cosecha

-          Los métodos empleados para corte, secado y recolección

-          El clima en el momento de la conservación

Aunque el heno aún constituye una importante proporción del forraje conservado en el sur el país, su dependencia de las condiciones climáticas restringe sus posibilidades de éxito, por lo que su integración a sistemas ganaderos algo más intensivos debe ser considerada con cautela. Por otra parte, el riesgo de altas pérdidas de nutrientes hace que su productividad por unidad de superficie se vea limitada.

Ensilaje

El ensilado es un método de conservación de forraje con un determinado contenido de humedad bajo condiciones anaeróbicas, donde la preservación es normalmente realizada por los ácidos producidos durante la fermentación.

Las siguientes condiciones son necesarias para lograr un buen proceso de conservación:

  • Mantener ausencia de oxígeno para limitar las pérdidas por respiración, compactando bien el forraje y expulsando el aire
  • Favorecer una fermentación láctica, impidiendo el desarrollo de fermentaciones indeseables

 

El forraje, ya cortado y puesto en el silo, continúa su proceso de respiración, el que al finalizar sigue con el proceso de fermentación propiamente tal, acidificándose la masa, inicialmente a través de una fermentación acética y luego a través de una fermentación láctica, necesitando un ambiente rico en azúcares y ausencia de oxígeno. Alcanzando valores de pH entre 3 y 4, se interrumpe y estabiliza el proceso, completándose la fase de fermentación.

conservacion

Cuadro n° 1: Valor nutritivo de ensilajes y henos (Libro “Suplementación de vacas lecheras a pastoreo”, Capítulo 3)

Es importante destacar que para ambos casos es fundamental cosechar el forraje en la mejor época, en términos de calidad, cantidad y condiciones climáticas, y almacenarlo en las mejores condiciones posibles, reduciendo las pérdidas nutricionales.

Consorcio Lechero, 2013
Con el aporte de:
Hernán Felipe Elizalde
Ing. Agrónomo, PhD
INIA Tamel Aike

  Referencias:
-Pulido, R., Parga, J., Lanuza,F., Balocchi, O(Eds). 2011. Suplementación de vacas lecheras a pastoreo. Consorcio Lechero. Osorno,Chile. 91p.